La diversa colección de microorganismos que habitan el tracto gastrointestinal, denominada colectivamente microbiota intestinal, influye profundamente en muchos aspectos de la fisiología del huésped, incluyendo el metabolismo de los nutrientes, la resistencia a la infección y el desarrollo del sistema inmune.

 

Los estudios que investigan el eje del intestino-cerebro demuestran un papel crítico para la microbiota del intestino en la orquestación del desarrollo y del comportamiento del cerebro, y el sistema inmune está emergiendo como regulador importante de estas interacciones.

 

Los microbios intestinales modulan la maduración y la función de las células inmunes residentes en los tejidos en el SNC.

 

Los microbios también influyen en la activación de las células inmunes periféricas, que regulan las respuestas a la neuroinflamación, lesión cerebral, autoinmunidad y neurogénesis. Por consiguiente, tanto la microbiota intestinal como el sistema inmune están implicados en la etiopatogenia o manifestación de enfermedades neurodevelopmentales, psiquiátricas y neurodegenerativas, tales como el trastorno del espectro autista, la depresión y la enfermedad de Alzheimer.

 

En esta revisión, discutimos el papel de las vías inmunes residentes y periféricas del SNC en la comunicación microbiota-intestino-cerebro durante la salud y la enfermedad neurológica.

 

Fuente: https://www.nature.com/neuro/journal/v20/n2/full/nn.4476.html

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